- ¿Por dónde andas?
- Estoy con mi hermana en el centro, tomando un café.
- ¿Te apetece que me acerque?
- Hombre… la verdad es que preferiría estar a solas con ella.
- ¿Porqué? ¿Teneis que hablar de algo en especial?
- No, simplemente me apetece estar con ella a solas.
- ¿No quieres que vaya?
- No he dicho eso, pero hace tiempo que no nos veíamos y quiero estar con ella, y así nos contamos que tal todo últimamente.
- Entonces, ¿molesto?
- No molestas, pero preferiría verte un poco más tarde.
- ¿Y si yo no puedo quedar más tarde?
- Pues nos vemos en otro momento, no pasa nada. Mañana, por ejemplo.
- ¿Siempre tienes que darme largas?
- No te doy largas. Simplemente te digo que mejor que nos veamos en otro momento. Quiero disfrutar de mi hermana.
- ¿Y porqué nunca quieres disfrutar de mi?
- Si quiero, pero creo que es mejor que nos veamos mañana. Con más tiempo para charlar, para estar tranquilos…
- ¿Y si mañana te surgen otros planes? ¿Me dejarás plantada?
- No, no te dejaré plantada. Mañana tengo toda la tarde libre y quería dedicártela a ti.
- ¿Y que tenías pensado que hiciéramos?
- Pues no sé, quizás podríamos ir al cine o al teatro y después ir a tomar algo a ese abr del centro. Diego me ha dicho que mañana hay jazz en directo.
- ¿A qué hora?
- Pues no lo sé exactamente, pero supongo que alrededor de las 23h.
- ¿Me pasas a buscar?
- Claro. Sobre las 20h estoy en tu casa.
- ¿Y seguro que hoy no podemos vernos ni aunque sea un ratito?
- Ya te he dicho que no.
- ¿Hasta que hora estaras con tu hermana?
- Hasta que nos cansemos de criticarte.
- ¿A mi? ¿Porqué?
- Porque me estás quitando minutos de estar con ella…
- Entonces, ¿cuelgo?
- Mejor.
Está la típica insatisfecha que todo lo pregunta. Yo soy de las que solo contesta a las cinco primeras preguntas. Las demás ya me parecen puro vicio. O puro tocamiento de cojones.
Que cansina por el Amor de Dios!
ResponderEliminarPor cierto soy Pérfida
Un saludo coleguita